Me tropiezo con esta noticia en mi muro de Facebook:
Eduard Punset deidca el post de esta semana a los videojuegos y a las habilidades que estos estimulan en quienes se divierten con ellos. Enlace:http://www.eduardpunset.es/7838/general/¡no-me-molestes-mama-estoy-aprendiendo.
Copiado tal cual.
Sin leer el enlace todavía, el artículo me atrae puesto que ya me había dado cuenta por mi experiencia de jugadora(1), que existen infinidad de juegos de PC actualmente que sirven a la finalidad de mantener y desarrollar la agilidad mental, la agudeza, concentración, la rapidez de reacción, coordinación mente-actividad motora, etc.
Primer desengaño: De nuevo hablando de nuestros "maravillosos" niños. Para nada se trata la enorme ventaja que pueden presentar como estimulación para que la gente mayor en lugar de perder facultades, no sólo las mantenga sino que incluso las incremente.
Y ya mosqueo. Estoy de acuerdo con varios de los puntos desarrollados, sobre todo con la frase “experiencias individuales distintas suponen cerebros distintos”, algo que mantienen los neurobiólogos actuales y que la experiencia me demuestra.
Pero... No hay apenas nada que sea absoluto. Diríamos, y dicen los hindúes, que no indios, que vivimos en el "maya", el mundo de la ilusión, donde todo es efímero y cambiante. Algo que también sabían los antiguos griegos.
Y de ahí los peros que surgen inevitablemente cuando lees afirmaciones contundentes que parecen no admitir réplica.
Extraigo un fragmento de la introducción:
Cuando un joven norteamericano sale de la universidad, ha pasado unas 5.000 horas de su vida leyendo, pero más del doble viendo vídeos, otro tanto hablando o escuchando por el móvil y más del doble viendo la tele. ¿Alguien ha calculado cómo utilizaba su tiempo mi generación?
Eso contra las 25.000 horas de lectura de un universitario medio de los años 50, 60, casi 70.
Y luego viene la defensa de esta práctica con argumentos muy buenos, cierto.
La falacia enorme es la exclusión. O un modelo, el antiguo universo lector, o el otro, el universo tecnológico digital. ¿Por qué esa dicotomía? Cada planteamiento tiene, como los fármacos, sus efectos secundarios. No pueden ser excluyentes sino complementarios aprovechando toda la experiencia acumulada.
Los resultados ya los tenemos aquí. Los videojuegos ya tienen antigüedad; me acuerdo de que una compañera a finales de los 80 tuvo gresca con su hijastro por ese tema, porque el niño andaba obsesionado con los videojuegos y no quería saber nada más.
Llevamos más de 20 años de videojuegos, de ordenadores personales, de aquellos rudimentarios juegos que yo ya empecé a practicar en 1987, con unas olimpiadas para PC simplonas, esquemáticas pero divertidísimas y ,¿qué tenemos en las nuevas generaciones?
Otro día lo analizaré en profundidad y con documentación, pero lo que llevo observado es que los niveles de comprensión en los que se necesita la abstracción y el "role-taking" han bajado a las catacumbas. Que no se sabe dialogar porque no se aprende a escuchar, sólo a ver lo que uno percibe y que eso se toma como lo único que existe. Que se perpetúa la percepción del mundo a nivel del niño algo que se empieza a corregir desde la cuna con estrategias tan simples como la de jugar a esconder y aparecer. Esa percepción infantil que mantiene que "lo que veo es lo que hay". Sin más.
Tenemos por un lado a los matemáticos trabajando con un mundo muy complejo, la teoría del caos, la multivariabilidad, universos de complejidad creciente.
Y por otro el programador que por fuerza tiene que ser reduccionista puesto que resulta imposible trabajar con todas las variables posibles. A lo que se hace referencia en el artículo cuando afirma:
aprenden también a identificar los factores más importantes, así como a descartar los secundarios.
Pero -de nuevo ese inevitable pero- ¿quién decide qué es importante y qué es secundario en la vida real? ¿Un programador? ¿Una máquina o sistema que no tiene más información que la que se le ha dado y se le ha enseñado a recoger y a procesar?
Esos problemas el universo tecnológico digital los agudiza, no los remedia.Las profesiones que se indican en el artículo: cirujanos o militares, quizás sí que reciben un gran beneficio de tanto juego y mundo digital, pero les aseguro que un psicólogo o un matemático, no.
A todo eso, nos olvidamos de algo que sistemáticamente no se trabaja, se deja bajo mínimos: el mundo del sonido y la capacidad de la música para el desarrollo de la inteligencia. Esa gran área azul del dibujo y mucho más. Música compleja, la llamada clásica, no el rap. Divertido quizás, alarde de verbalización, seguro. Riqueza musical, ínfima.
Para hablar de eso, otro día cualquiera.
All Fiction and Laughs: Esto no es ficción, pertenece al mundo de la ilusión, lo fenomenológico. ¿Y en cuánto a risas? Pues sí, reírnos de ese animalico llamado "hombre", ser humano, que generación tras generación, colectivo a colectivo, individuo a individuo, insiste en creerse poseedor de la verdad contra toda lógica y toda evidencia.
Buenos días y buena suerte.
----------------
(1) que no jugona, un neo-sustantivo que no me gusta nada y que todavía no recoge nuestra RAE, la que fija y da esplendor